Don Pepe. Fue el tiburón tigre cubano que aterrorizó por muchos años a los habitantes de la bahía de Nipe ubicada en el  oriente de la isla.

Don Pepe, el tiburón que se convirtió en una leyenda en el oriente de Cuba. 

Don Pepe fue el tiburón tigre cubano que aterrorizó por muchos años a los habitantes de la bahía de Nipe ubicada en el  oriente de la isla. Si Hollywood tiene sus historias sobre tiburones asesinos, nosotros los cubanos tenemos a Don Pepe el escualo que se convirtió en leyenda y que es recordado por muchos en el oriente de Cuba. 

Don Pepe, solía cazar sus presas en las aguas de la bahía de Nipe ubicada en la provincia de Holguín, el tiburón era inconfundible por su gran tamaño y su enorme aleta dorsal, que no tenía nada que envidiar al tiburón de las películas de acción de Steven Spielberg, su aleta estaba llena de agujeros por los balazos que los pescadores le habían dado por su afán de capturarlo.

Don Pepe, el tiburón de la bahía de Nipe en el oriente de Cuba.

Don Pepe fue uno de los tantos escualos que le dieron mala fama a Punta Salinas, todavía existe ahí un islote que se conoce entre los pobladores como Cayo de la Muerte. Los Pescadores de la zona habían hecho de la pesca del tiburones un negocio muy lucrativo, porque todo se aprovechaba, la piel se enviaba a La Habana para vendersela a los Japoneses, la carne se vendía muy bien en Baracoa como tasajo y el aceite era muy demandado localmente porque se le atribuían propiedades medicinales. 

Fueron aquellos hombres quienes bautizaron al enorme tiburón como Don Pepe, ya que por su destreza, su velocidad a la hora de atacar y por su gran tamaño se destacaba sobre los demás escualos. 

Don Pepe era un tiburón tigres. 

Según cuentan personas que lo vieron, Don Pepe era un tiburón tigre, viejo y con costumbres muy particulares. Le gustaba seguir los buques que se acercaban al muelle para alimentarse con cualquier desperdicio que arrojaban al agua y para atacar cualquier presa que se pusiera a  alcance de su gran mordida.

Los tiburones tigres son tan feroces que cuando hay más de uno en el útero de su madre se comen entre sí. Los pescadores que lo vieron aseguran que medía más de 17 pies y era muy respetado por los pobladores al punto que las autoridades portuarias de la época prohibieron que se arrojaran desechos al mar a ver si con eso el peligroso escualo se alejaba. 

Don Pepe al notar que el suministro se había agotado, lejos de marcharse de la Bahía de Nipe lo que hizo fue aumentar su radio de acción hasta las aguas de El Ramón, Felton, Saetía y Nicaro. 

La historia de Don Pepe, el tiburón que aterrorizó a los pescadores de la bahía de Nipe. 

No son pocas las historias que cuentan los pescadores de la zona sobre el peligroso Don Pepe. Una vez un burro asustado se cayó al agua con el carretón en el muelle de Antillas y el tiburón que siempre estaba a la casa de lo que pudiera caer, lo agarró con sus enormes mandíbulas y los arrastró hasta el centro de la bahía. Los trabajadores del muelle pudieron recuperar la carreta, pero el burro nunca apareció.  

Los que pescaban en la bahía lo hacían con el temor de que de un momento a otro Don Pepe, embistiera la embarcación al verse atraído por el olor a pescado fresco, por lo que solían alimentarlo para que estuviese entretenido mientras ellos llegaban a la orilla. 

Cuentan los pescadores más viejos que un pescador no quiso satisfacer la demanda de Don Pepe y no le dio nada de comer. El escualo al ver que no le iban a dar de comer, comenzó a pasar por debajo del barquito a gran velocidad hasta que le dio una mordida que le llegó a desprender una parte del fondo al pequeño barco y comenzó a hundirse.  

El hombre al ver lo que estaba sucediendo y antes de terminar convirtiéndose en el almuerzo de Don Pepe, saltó a un pequeño bote auxiliar que llevaba y remo hacia la orilla a una gran velocidad que de haberse medido el tiempo, de seguro hubiera roto algún récord mundial. 

Unas de las historias de terror que más recuerdan los pobladores fue el 6 de noviembre de 1943, cuando en la bahía de Nipe chocaron dos lanchas de pasajeros, como era de esperar Don Pepe fue el primero en llegar a la escena. 

Dicen los sobrevivientes que era aterrador escuchar los gritos de desesperación de los que habían caído al agua, enseguida el mar se tiñó de rojo por la sangre que brotaba de los trozos de carne humana, muchas personas perdieron la vida devorados por un enjambre de tiburones en los que se encuentra el protagonista de esta historia Don Pepe, que sobresalía sin piedad por encima de los demás escualos por antigüedad y jerarquía.

Don Pepe el tiburón asesino se mantuvo aterrorizando a pescadores y pobladores de la Bahía de Nipe por más de 20 años y siempre logró salir ileso de todos los intentos frustrados de matarlo.  La primera vez que se vio al escualo en la bahía fue en los años de 1930 y finalmente en la década de 1950 desapareció de la noche a la mañana sin dejar rastro, lo más probable según los pescadores del lugar es que haya muerto de viejo. 

Esta historia aunque parezca algo irreal ocurrió de verdad, todavía se recuerda con terror las historias de Don Pepe el tiburón asesino que aterrorizó a más de uno en la bahía de Nipe en el oriente de Cuba. 

5/5 - (22 votos)
Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

No Pierdas Noticias o Historias Importantes. Subscríbe a Nuestras Newsletter.

Recomendado
La ropa vieja es uno de los platos más emblemáticos…
Cresta Posts Box by CP